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2009/01/20

Obama, sueño y esperanza

“¡Hoy tengo un sueño! Sueño que un día los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad. Sueño que mis cuatro hijos revivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, si no por los rasgos de su personalidad”
Así rezaba un extracto del discurso de Martin Luther King durante la histórica Marcha de 1963. Era el ideal del sueño americano, justicia y libertad. Era el ideal de miles de americanos, que veían en él la esperanza de un futuro mejor. La sociedad se renueva con el paso de los años, de las décadas, de los siglos. Pero en el fondo de esa sociedad siempre se encuentran las inmundicias que crea el hombre. Despojos como la discriminación, la injusticia, la desigualdad; el horror. Desde las guerras a la segregación racial, pasando por el holocausto nazi. Actos de autodestrucción del propio ser humano. Pero en esa sociedad también se hallan sueños e ilusiones, sentimientos de los que se saca la fuerza para revelarse, la fuerza del cambio, porque la ilusión es lo que mueve el mundo. Y en esos momentos resaltan figuras de personas que con su carisma son capaces de mover masas y pueblos enteros, y de hacerlos soñar con que se puede cambiar el mundo. Y Martin Luther King fue uno de esos líderes. Y Abraham Lincoln fue uno de esos líderes. Y Barack Obama es uno de esos líderes.
Cuando todos vivimos inseguros por esta crisis, surge en Estados Unidos un presidente negro de 47 años, con todo lo que eso conlleva, que no es poco. Este es el cambio que necesitaba el siglo XXI. La sociedad necesita figuras a las que admirar, y dado que el vigente sistema de Estados Unidos está lleno de vagos incompetentes (Bush), los americanos han encontrado en este cambio tan drástico y transcendental un nuevo motivo para la esperanza. Lo que atrae de Obama no está sólo en la novedad de los de su color en la Casa Blanca, si no que hay algo más. Puede que su carisma. Hay quienes ven el él muchas similitudes con Kennedy. Lo que sí que está claro es la cantidad de expectativas que hay depositadas en él, lo cual puede conllevar, si no se superan, a la decepción, aunque pensándolo de otro modo, cualquier cosa mejoraría lo presente.
El día siguiente a las elecciones, me fijé en una foto de un negro que lloraba la victoria de Obama. Ese negro era Jesse Jackson, líder de los derechos civiles en los ochenta. Lágrimas de alegría, de esperanza, lágrimas que compartió con miles de negros y que sin duda hubiera derramado satisfecho el propio Marthin Luther King.

Obama, sueño y esperanza

“The change we need”. Esta frase ha sido empleada numerosas veces por el nuevo presidente electo de los EEUU que el próximo 20 de enero asumirá la dirección del Estado. Y no es para menos ya que Obama recibe un país en recesión, con altos déficits financieros, desempleo en constante aumento y los presupuestos para mejorar esta situación son prácticamente inexistentes.
La victoria de Barak Obama lo convirtió en el primer presidente negro de la historia. Su influencia sobre la juventud estadounidense supone una progresiva disminución del racismo en un país en el cual la segregación racial del sur implicó que los negros no pudiesen ejercer su derecho de voto hasta 1960.
¿Quién le diría hoy a Abraham Lincoln, tras vivir una guerra civil y pasar casi 200 años de historia, que un hombre negro ocuparía la presidencia de la Casa Blanca? Obama es para el pueblo americano esperanza y representa al sueño americano.
Se puede decir que ha ganado cumpliendo el sueño de Martin Luther King en su famoso discurso “I have a dream”. No se pueden comparar entre sí pero los dos han hecho historia.
A pesar de ello, en estos momentos Obama es la parsona más protegida del mundo. Numerosos asociaciones como el Ku Klux Klan quieren acabar con él: “los que nacieron esclavos deben morir esclavos”. Además, el presidente del KKK señala que Obama será asesinado como lo fue Kennedy.
Por otra parte, Al Qaeda, tomando prestada la frase de Malcom X,líder negro musulmán de los 60, llama a Obama “esclavo negro amigo de los blancos”. Añade que éste fracasará enviando más tropas a Afganistán.
Después de haber recaudado 500 millones de dólares para su campaña electoral, Obama tiene que empezar a plantearse cómo cerrar Guantánamo, cómo retirar las tropas de Irak o cómo hacerle frente a la promesa de un seguro médico para los 45 millones de estadounidenses que carecen de él. ¿Ahorrando la millonada que consumen a diario las tropas en Irak?
Estas elecciones han levantado mucha polémica y quizás se esté repitiendo lo ocurrido con Kennedy 50 años atrás, pero lo cierto es que sabe cómo mover a grandes masas de gente. Este tema ha acaparado numerosas portadas, informativos, etc y me ha tenido interesada hasta el último instante. Creo que es el momento de cambiar. Él tiene esta posibilidad en sus manos y, aunque no va a ser fácil, confío en que salga adelante no sólo por el pueblo norteamericano sino por el resto del mundo que se ve afectado.
La noche de su elección Obama afirmó: “Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas”. Aunque es cierto que el queda todo por hacer (dos guerras que resolver, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo), a la pregunta de si saldremos adelante, me uno a tantos estadounidenses que han dicho: “Yes, we can”.

2009/01/19

Barack Obama


El afroamericano Obama acaba de hacer historia al convertirse en el primer presidente de raza negra en Estados Unidos. Pero no fue el único negro que hizo historia en este país ya que con anterioridad otros hombres de color intentaron remover las conciencias de esta sociedad luchando por la igualdad y derechos del hombre negro.
Entre ellos está Martin Luther King, que fue un líder pacifista que organizó y llevó a cabo marchas multitudinarias por el derecho al voto, a la no discriminación y otros derechos civiles básicos que no le eran reconocidos a las personas de color. Odiado por muchos blancos fue asesinado en el balcón del hotel Lorraine en Memphis en 1968, tras haber recibido el Premio Nóbel de la Paz.
Otro líder negro fue Malcom X, impulsor del llamado Black Power, que utilizaba unos métodos mucho más radicales que King a pesar de intentar difundir el mismo mensaje. Finalmente también fue asesinado al terminar de dar un discurso en Maniatan: mientras un hombre gritaba para llamar la atención de los guardaespaldas de Malcom X, éste recibe un disparo en el pecho.
Esta serie de acontecimientos nos dejan claro que la sociedad americana es racista, hecho más que demostrado con organizaciones como el Ku Klux Klan. Ésta no es sólo una organización racista, sino que se le atribuyen muchos otros adjetivos: antisemitas, antinativistas, anticatólicos, anticomunistas, homófobos, etc. Que recurrían al terrorismo y a la violencia contra todos los que no fueran o pensaran como ellos.
Yo creo que no es normal que se le de tanta importancia al hecho de que Obama sea un presidente negro, ya que no dársela es una manera de dejar de diferenciar a la gente por su color, sino que deberían preguntarse si será un buen presidente para todos, ya que las decisiones que el tome, no sé si para bien o para mal, repercuten en todo el mundo.

Obama

A pesar de que se había abolido la esclavitud en EEUU tras la guerra de Secesión (1861-1865), en 1865, se creó el Ku Klux Klan, palabra que proviene del griego “Kuklux” (círculo) y “Klan” (clan) en honor a que todos sus fundadores tenían ascendencia escocesa. Esta organización afirmaba la supremacía de la raza blanca así como el antisemitismo, racismo, anticatolicismo, homofobia, y antinativismo, recurriendo al terrorismo y a todo tipo de violencia y actos intimidatorios. El KKK fue disuelto en 1870 por el presidente Ulises S. Grant. A pesar de esto, en 1915, el KKK resurgió de nuevo con una estructura nacional con una estructura nacional y más de cinco millones de miembros. La popularidad de esta organización empezó a decaer sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial ya que algunos miembros destacados protagonizaron escándalos apoyando a la Alemania nazi.
Durante la década de los ’50 y los ’60, el racismo seguía siendo un hecho patente en la sociedad americana, impregnada por el desprecio y rechazo hacia el hombre negro. Los derechos de las personas de color eran fuertemente recortados por algunas leyes, la raza negra seguía tratada como a una raza inferior.
Durante los años ’60 con el fin de luchar por una sociedad igualitaria, surgen líderes de color como Martin Luther King y Malcom X que, aún teniendo los mismos objetivos, tenían una metodología radicalmente distinta: mientras King defendía la no violencia y los medios pacíficos, Malcom X era más radical, más agresivo. Ambos utilizaron la oratoria para propagar su ideología, y ambos tuvieron el mismo final: Malcom X fue asesinado tras recibir un disparo en el pecho mientras daba un discurso en febrero en 1965 a los treinta y nueve años de edad, tres años más tarde, después de haber recibido el Premio Nóbel de la Paz, Martin Luther King, era asesinado.
La labor de éstos dos líderes junto con la determinación del presidente J. Kennedy, asesinado también en 1963, de extender a los negros los derechos civiles, fue la causante de la llamada revolución negra, que algunos quieren ver resurgir con la reciente elección del nuevo presidente de los Estados Unidos: Barack Obama, el primer presidente de color en la historia de este país, y que para mucha gente simboliza el paso decisivo hacia la igualdad de la raza negra.
Obama, nacido en 1961, de padre kenyano, afirmó que:” no hay una América negra, ni una América blanca, ni una América latina, ni una asiática, sólo existen los Estados Unidos de América.”
Con esta frase es con la que yo me quiero quedar. Comprendo que a nivel cultural es lógico que la gente reconozca el hecho como histórico ya que EEUU es el país con más racismo por metro cuadrado; aunque por otro lado, no me parece procedente que se le de tanta importancia al hecho de que sea afroamericano. En mi opinión da igual su color de piel, su raza o su religión, lo que verdaderamente importa es que esté lo suficientemente dotado para gobernar un país tan importante como EEUU, y saber llevar las responsabilidades que esto acarrea. ¿A caso va a ser mejor un blanco por ser blanco o un negro por ser negro? Ser mejor o peor va más allá de estas nimiedades.

2009/01/16

OBAMA SUEÑO Y/O ESPERANZA


"Yo tuve un sueño, que un día mis cuatro hijos pequeños vivirán en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter." Martin Luther King.

Y el sueño se ha cumplido. Tras la elección de Barack Huseín Obama como presidente de los Estados Unidos de América, el primero afroamericano en la historia del país, la población americana demuestra que el cambio ha llegado realmente a su país y que, tras siglos de discriminación, pertenecer a la raza negra ya no es un impedimento social.
Parece que la labor del señor King no fue en vano, su defensa de los derechos civiles de la población afroamericana, de la no discriminación, de la igualdad y la no violencia ha dado su fruto. Pero todavía queda gente que trata de aplastar ese sueño fomentando la desigualdad.
La revolución que se ha desatado en torno al nuevo inquilino de la Casa Blanca sólo es comprensible si nos remontamos a los orígenes de este país fundado sobre los pilares de la esclavitud, en su gran mayoría de personas de origen africano. En los principios de la sociedad americana existía una gran segregación racial, por lo cual a las personas de raza negra se les impuso vivir en determinadas zonas.
En medio de este ambiente de hostilidad hacia las etnias consideradas inferiores por la raza blanca, no es de extrañar la aparición de asociaciones como el Ku Klux Klan, que predicaron la supremacía de la raza blanca recurriendo al terrorismo y la violencia. Lo increíble es que, a día de hoy, todavía prevalecen este tipo de asociaciones y, como era de esperar, la chispa ha saltado con la victoria de Obama. Al parecer, Thomas Robb, director nacional del KKK, advirtió de que si Obama era elegido mandatario: “Que le doblen la seguridad, y los servicios secretos le protejan las 24 horas del día y le cuiden como a un bebé”.
De hecho, en su carrera hacia la presidencia Obama ya ha sufrido un intento fallido de asesinato. Ante esta situación cabe preguntarse, ¿es realmente posible que Obama se convierta en el sucesor de Kennedy como el próximo presidente asesinado? Por el momento parece que el apoyo es enorme y los xenófobos constituyen ahora una minoría. Sólo nos queda esperar que el sueño de Martín Luther King, y de tantos otros, no se vea truncado por la intervención de unos cuantos reaccionarios.