2009/03/31

Seda

Hervé Jancour, un importante comerciante de seda, se dedica recorrer el mundo buscando este preciado material. Durante uno de sus viajes, conoce a una misteriosa mujer ante la que cae completamente rendido. Así es como, sin dejar de amar a su esposa, mantiene una fugaz relación pasional con la mujer de rasgos orientales. Un libro fácil y rápido de leer.

VIAJE HACIA TIERRAS LEJANAS

Ya quedaba poco para partir, Cristóbal estaba nervioso y al mismo tiempo con muchas ganas, su alma de explorador no se cansaba nunca y sólo le faltaban tres días más para embarcar. Salió a dar un paseo por las calles de Huelva, hacía una tarde típica del mes de agosto. Mientras paseaba escuchó el sonido de una flauta, un hombre alto y desgarbado la tocaba sentado en el suelo de una callejuela. Colón se acercó y le dejó una moneda al pobre hombre con aspecto taciturno. El muchacho se levantó y le dio las gracias.
-Asique es usted el hombre que va a cruzar el océano para hacer una expedición. Yo soy Fernando, pero bueno, todos me llaman el flautista de Hamelín. Muchas gracias señor por ser tan generoso.
-¿Qué me diría usted si le propusiera venir conmigo en mi viaje? Tocará la flauta todo lo que quiera y así todos nos deleitaremos con su música.
El flautista de Hamelín aceptó la propuesta. Partieron hacia tierras desconocidas, Cristóbal, el flautista y toda la tripulación.
Al tercer día de viaje Colón no encontraba su brújula, asique preguntó a toda la tripulación si la habían visto. Casualmente, un hombre llamado Jack Sparrow, un pirata retirado, con el pelo largo y trenzas en la barba, dijo que podría prestarle la suya. Colón la aceptó pero pronto se dio cuenta de que no señalaba el norte. Aún así, no le quedó más remedio que utilizarla, pues no tenía nada mejor.
El viaje fue largo y fatigante, pero Fernando lo hizo mucho más llevadero gracias a la melodía de su flauta.
- ¡Tierra a la vista! – gritó un marinero.
Desembarcaron en una pequeña isla. Aparentemente no había nada ni nadie, estaba desierta. Cristobal Colón, el flautista de Hamelín y Jack Sparrow comenzaron la exploración. De repente, vieron a un tropel de ogros, verdes, gorditos y con dos antenas en la cabeza. Los tres se quedaron mirando fijamente hacia ellos durante un buen rato. ¡Eran una marabunta de Shreks tomando el sol en la playa!
Increíble, habían descubierto una nueva especie en la tierra desconocida, Mundo Shrek.

2009/03/29

Hansel y Gretel

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, vivían Tom y Sara que podían ser, sin duda, las más felices del mundo, si no fuera por sus dos “angelicales” hijos: Hansel y Gretel
Tom y Sara eran unos ricos comerciantes que ayudaban a todos sus vecinos siempre que podían, y por eso eran muy queridos en el pueblo.
Tom fiaba a los más humildes e incluso Sara solía regalar ropa y comida a cualquiera que llamara a su puerta. Por eso nadie se explicaba cómo de dos personas tan buenas habían salido ese par de gemelos.
Desde que nacieron, Hansel y Gretel fueron dos niños muy consentidos y, desde que tuvieron constancia de su posición social, las cosas fueron cada vez peor, tanto que un día sus vecinos, hartos de ellos, se presentaron en su casa y les dijeron a sus adorables padres que tenían que poner algún remedio. Dicho y hecho: mediante engaños, consiguieron llevarlos al bosque y dejarlos abandonados. Pero Hansel y Gretel lejos de suplicar y llorar, despreciaron a sus padres y se alejaron felices pensando en toda la diversión que les esperaba.
Sabían que en algún lugar del bosque existía una casa de chocolate que pertenecía a su tía abuela, y hacia allí se dirigieron. Por el camino se encontraron con el lobo feroz, se ensañaron con él, y cuando lo dejaron, parecía un lindo gatito; lo mismo que el fiero dragón, que a su lado parecía una inofensiva lagartija.
Su abuela, que era una bruja muy poderosa, cosa que nadie sabía, avisada por unos pajarillos de sus próximos visitantes, decidió tomar cartas en el asunto y pensando, decidió que lo mejor sería darles un buen susto que les hiciera cambiar: se vistió con sus ropas de bruja malvada, se pintó una verruga, se embadurnó con hollín, se afiló las uñas... se cambió tanto que hasta ella tardó un rato en reconocerse.
Esperó a sus visitantes en un lugar oscuro justo delante de su casa, y planeó una puesta en escena que creyó que los niños se iban a asustar e iban a dar la vuelta; pero no fue así, en vez de huir, lo que hicieron fue cogerla, atarla y la metieron en la casa. Una vez dentro pensaron en el modo de deshacerse de ella para poder vivir tranquilos.
Después de mucho meditar, decidieron que lo mejor era quemarla en el horno... Cuando estaban a punto de hacerlo, se abrió la puerta y se oyó un gran ruido. Cuando se dieron la vuelta, vieron que era Hitler con varios de sus militares. Cogieron a los niños y se los llevaron.
Lo último que se supo de los gemelos es que eran las personas de confianza del malvado general. ¡Nunca habían sido tan felices!

Microrrelato. Los celos de doña Juana.

Allá por el año 1502, corrían tiempos turbulentos en la Corte real. Doña Juana, infanta de Castilla y Aragón, además de otros muchos títulos, había vuelto a protagonizar otro de sus muchos escándalos motivados por los celos que sentía debido a los incesantes rumores sobre su marido don Felipe, al cual parecía no atraerle demasiado la idea de serle fiel a doña Juana. Continuamente se sucedían en la corte escenas de discusiones y griteríos, provocados por una Juana desatada y fuera de sí.
Pero esta vez había traspasado el umbral de lo que se considera el saber estar de una futura reina, al intentar asesinar a una jovencita, hija de un mercader que pasaba unos días en la corte. Un acto de rabia momentánea que no dejó a nadie indiferente y que propiciaron los rumores sobre el estado mental de doña Juana.
El colmo fue cuando uno de sus consejeros le informó de que Felipe visitaba con frecuencia una pequeña casita en el bosque. Juana decidió envenenar una manzana y llevársela a la supuesta amante. Blancanieves, se llamaba la muchacha. Nunca más volvió a saber de ella. Luego descubrió que Felipe llevaba algún tiempo interesado en un castillo que había estado rodeado de zarzas desde hacía más de noventa años. Los ancianos del lugar aseguraban que allí se encontraba una joven hechizada, a la que llamaban Bella Durmiente. Felipe logró despertarla con su beso.
Y Juana explotó: al día siguiente se fue con el rey Midas.

2009/03/28

Érase una vez

La vida en el castillo no era lo que a Cenicienta, Blancanieves y Aurora les habían prometido: lavar, cocinar, planchar y fregar se convirtió desde el primer día en una costumbre. Durante la semana, apenas veían a sus príncipes, que utilizaban cualquier escusa para pasar más tiempo fuera de palacio: ir de caza, participar en torneos, asistir a fiestas, enamorar a hermosas doncellas… A pesar de ello, deseaban tener hijos, “un descendiente” pensaban ellos.
Un día llegó al reino un viajero. Unos decían que venía del Japón por su modo extravagante de vestir, otros rumoreaban que de las Américas. La novedad no tardó en llegar a oídos de los príncipes que pronto celebraron una fiesta en su honor.
El turista tenía voz y andares de mujer mas su indumentaria y apariencia eran claramente masculinas. Vista su extravagancia, los príncipes decidieron mandarle al comedor de las princesas y librarse así de una mala compañía. Una vez que se sentó a la mesa, comenzó a conversar con Cenicienta:
-Me temo que todavía desconozco su nombre.
-Me llamo Olympia de Gonges.
-¿No es ese un nombre de mujer?
-En efecto.
-Me temo que ha habido una confusión: creí que era usted un turista.
-Estaba de viaje y, al pasar por este pueblo, decidí quedarme algunos días.
-Espero que se encuentre cómoda durante su estancia.
-¿Podría hacerles unas preguntas?
-Como no.
-Me ha llamado la atención que no pasan mucho tiempo con sus maridos.
Oh, ellos tienen una vida muy importante y ajetreada como para que nosotros supongamos una carga aún mayor.
-¿A qué se dedican?
-Bueno, limpiamos, fregamos, hacemos la comida… ¿Qué si no?
-¿No han pensado en estudiar? Geografía o un idioma quizás
-Ja ja ja, que cosas dice. Una mujer, ¿estudiar? Estará bromeando. Todo el mundo sabe que nosotras no valemos para eso.
-Tiene razón Cenicienta- afirmó Blancanieves- el sitio de la mujer es el hogar. Como no deje de decir tonterías, me temo que me veré obligada a echarla del castillo.
-¿Pero es que no se dan cuenta? La mujer no ha nacido para acompañar al hombre. Somos algo más. Mientras sus maridos las ignoran utilizándolas como simples sirvientas, ellos se instruyen, aprenden y mejoran. ¿Qué sería de ellos sin vuestra ayuda?
-Los hombres se limitan a hacer lo que deben. No seríamos lo que somos ni tendríamos todo lo que tenemos si no llega a ser por ellos. Esta conversación no tiene sentido alguno. Esto ha sido siempre así y así es como debe seguir.
Al día siguiente, Olympia de Gonjes fue encontrada cerca de un camino del bosque: la habían asesinado. Aurora, que había escuchado con atención todo lo que Olympia les había contado, intentó dejar a su marido y tuvo el mismo final que Olimpia. Cenicienta y Blancanieves se limitaron a continuar con sus viejas vidas y, por miedo, no volvieron a hablar de lo sucedido aquella trágica semana. Habían aprendido la lección.

2009/03/26

Un Mundo ideal

Rondaba el año 2.030 cuando el mundo empezó a ir mal. Era un mundo habitado por seres que se hacían llamar humanos que no tenían ni una pizca de sentimiento, ni ilusión, ni sueños. Un mundo en el que todos eran iguales, como pedazos de hielo. Nadie sentía por nadie, nadie quería a nadie. Pero había una excepción.
En un pueblo llamado Monforte aún quedaba algo de aquella vida pasada. Había tres personas que eran diferentes. Lo que más destacaba de ellos era su inconformismo, cualidad que brillaba por su ausencia en aquella época.
Pinocho, Peter Pan y Aurelio, el hombre de hojalata. Así se llamaban. Pinocho era un pequeño muñeco de madera con alma, y quería convertirse en niño. Si hubiera sido como la gran mayoría de las personas de su época, le habría dado igual seguir siendo un muñeco, y no sentir, no vivir; pero el era diferente, tenía ilusión por la vida. Peter Pan era un muchacho de diez años que no quería crecer, porque sabía, o temía que al hacerlo se convertiría en una de esas personas que tan bien conocía; también estaba el hombre de hojalata, que ya era adulto, pero llevaba toda su vida buscando un corazón de niño para poder sentir.
Un día, los tres amigos se juntaron y decidieron ir en busca de ese corazón tan deseado. Una tarde soleada llegaron a una plaza en la cual se encontraron con un señor de avanzada edad que estaba intentando decirla algo a la multitud, pero nadie le hacía caso, sólo los niños permanecieron escuchándolo. El señor, al darse cuenta de que alguien le atendía, se acercó a ellos y les preguntó que por qué estaban allí tan solos.
Estuvieron un rato hablando y los tres amigos le contaron la historia y, Gandhi, que así les dijo que se llamaba, les contestó que no hacía falta que siguieran buscando.
A Pinocho le dijo que no tenía por que convertirse en niño para sentirse mejor, que bastaba con desearlo. Al hombre de hojalata le preguntó que ¿para qué quería un corazón de niño si aún no teniéndolo era una de las personas más bellas que quedaban en el mundo? Y a Peter Pan le aconsejó que no sufriera por el futuro, que viviera el presente y que siguiera siendo tal y como era y de esa forma jamás llegaría a convertirse en uno de esos seres detestables que estaban arruinando el mundo.

2009/03/25

UN VIAJE DE LOCOS

Cenicienta vivía con sus hermanastras y su madrastra en un chalet de Marbella. Su madrastra la obligaba a limpiar y encargarse de las tareas domésticas como a una más del servicio. Pero Cenicienta estaba harta así que un día hizo sus maletas y se fugó con el limpiapiscinas.
Cenicienta y su nuevo novio se dirigían a Madrid cuando se encontraron en medio de la carretera a una chica llamada Alicia con claros síntomas de desorientación.
- ¿Pero qué haces en medio de la carretera?- le preguntó Cenicienta.
- Estoy buscando al conejo blanco, tengo que encontrarlo- respondió.
Cenicienta y el limpiapiscinas decidieron que debían llevar a Alicia a un lugar seguro y lo metieron en el coche.
Más adelante encontraron a otra chica haciendo auto-stop y decidieron parar. Resultó ser Blancanieves que dijo estar escapando de siete enanos que la acosaban.
Finalmente, llegaron a Madrid y se fueron todos juntos de marcha. En una discoteca una tal Ana Bolena intentó ligarse al limpiapiscinas. Cenicienta al verlo fue hacia ella y le dijo que era su novio, a lo que contestó:
- Si le quité el novio a Catalina también puedo hacerlo contigo.
Entonces Cenicienta la agarró por los pelos y ambas se enzarzaron en una pelea. Al verlo, Blancanieves se fue a detenerla. Mientras, Alicia buscaba al conejo desesperadamente tras tomar unas pastillas que le provocaban alucinaciones.
Al darse cuenta el limpiapiscinas intentó separarlas, pero la pelea terminó en comisaría. Todos pasaron alli la noche donde terminaron como buenos amgos.
El limpiapiscinas le recomendó a Blancanieves un buen solarium del que hizo buen uso. Tuvo que cambiarse el nombre.
Alicia fue internada en un centro de desintoxicación y nunca encontró al conejo.Ana y cenicienta se reconciliaron y el limpiapiscinas se marchó a Las Vegas con un funcionario de prisiones

2009/03/24

¡Adiós al tesoro dorado!

Había una vez un hombrecito que vivía en un pueblo situado entre el mar y el desierto. Todos los paisanos lo conocían por el nombre de Pulgarcito, debido a la clara comparación que existía entre el tamaño de una pulga y el de su cuerpo.
A Pulgarcito le encantaba salir a pasear. Tenía dos opciones: cuando estaba triste se refugiaba en la inmensa soledad del desierto, y si por el contrario, se veía animado y con ganas de disfrutar, acudía a la playa para camuflarse entre las olas.
Una de esas tardes en las que optó por lo segundo sus ojos no daban crédito a lo que estaban viendo. Parecía recién salida de un sueño, aquella muchacha con ricitos de oro no podía ser real. Sin pensarlo, Pulgarcito se acercó a ella, pero por más que éste alzaba la voz, Ricitos de Oro no podía oírlo, era tan pequeñito que su voz apenas se hacía un hueco entre sus labios.
El hombrecito lloraba, desolado, dirigiéndose al desierto con el fin de ahogar sus penas. Allí, se encontró con un joven que portaba una extraña lámpara y le preguntó para qué servía, aunque sabía de sobra que no iba a escucharlo. Sin embargo, Aladdín le explicó que la lámpara concedía deseos y le ofreció la posibilidad de pedir uno. Pulgarcito, asombrado y agradecido al mismo tiempo, deseó crecer para enamorar a Ricitos de Oro.
Su deseo se había cumplido, Pulgarcito era del tamaño de cualquier otro chico de su edad. Ahora estaba listo para seducir a Ricitos de Oro, y sin pensárselo dos veces, emprendió el camino rumbo a la playa.
El mundo se derrumbó ante sus pies. Ricitos de Oro estaba en el mismo sitio que el día anterior, con la diferencia de que esta vez tenía compañía y, por desgracia masculina. A juzgar por su aspecto parecía tratarse de un navegante que quizás tendría unos 25 años: se trataba de Cristóbal Colón.
El deseo le había costado caro, la niña de sus ojos disfrutaba del beso del apuesto descubridor de las Américas y rey de los mares.

2009/03/20

Pantalones "caídos"

Los chicos llevan pantalones por debajo del trasero, sin importarle las enfermedades ni la impresión de las demás personas. Ver los calzoncillos de los chicos no para todos es agradable, ya que muchas veces las personas lo interpretan como un signo de mal gusto.
Las modas se extienden como serpientes por todo el mundo, al igual que las enfermedades, las marcas de ropa promocionan estos pantalones además de unas cazadoras más cortas de lo normal, interesándoles solo el dinero pero no la salud de aquellas personas que visten estas prendas de ropa, pero esto no solo es culpa de las marcas que venden y promocionan estos estilos, sino de la gente que lo compra.
Por lo tanto creo que deberíamos parar a pensar más en nuestra salud y ser más objetivos con nosotros mismos, pues no por unos pantalones más caídos somos más guapos, sino por nuestro carácter e inteligencia, y si bien somos animales racionales deberíamos saber elegir las mejores prestaciones para nuestra salud. No necesitamos unos pantalones para ser mejor que otras personas, los necesitamos para no tener frío, ya que muchas personas pasan frío por no tenerlos y mueren de ello, creo que a veces somos muy egoístas en este sentido y no nos paramos a pensar en los demás, pero si hay gente que necesita muchas de las cosas que nosotros utilizamos.
Por ello por qué malgastar el dinero en unos pantalones que no protegen de frío.
Seamos inteligentes y razonemos.

2009/03/19

No más de 14 palabras

  • Fantasía Real
" Al despertarse, la reina se desvaneció viendo que a su lado yacía un león"
Por María

  • Herbal Essences
" Extrañado, comenzó a hipar y derramar una sorprendente sustancia"
Por Yajaira

  • Desamor

"Julieta buscaba su amor en Romero y se casa con el carpintero"
Por José Javier

  • Colores
" Una mañana la princesa se cansó de su príncipe azul: ahora busca uno verde"
Por Andrea

  • Crisis económica
" El tenedor está en paro por falta de trabajo"
Por David Rodríguez

  • Animalada

" Copito de nieve era un gorila albino. Al vino...blanco. ¡Pobrecillo! No bebía"
Por Lucía Díaz

  • Monadas

" El siamés, que quería mucho a su siamesa, se fue de viaje con la tigresa"
Por Sabela Valcárcel

  • Astronomía

" El astronauta aterrizó en un nuevo planeta: la calva de un gran gigante"
Por Raquel Fernández

  • Perdido
" Mi amigo querido se había perdido en la sombra del camino"
Por Brais Rubio

  • Nuevos aires
" La paloma está triste: su palomo se ha enrollado con la cometa"
Por Cristian Garza

  • Hambre
" Dan comida a los gatos. Se fueron. Nadie echa comida. Malviven los mendigos."
Por Alejandra Díaz

  • ¡Tierra a la vista!

" Nadie como el vigía ciego Jack Jhonson oliendo pelogros por los mares"
Por Emma Fernández

  • Secreto
"Traedme el caballo más veloz... acabo de decirle toda la verdad al rey"
Por Lorena Rey

  • Caperucita
" Caperucita le llevó la comida a su abuelita... y se encontró al abuelito de Heidi"
Por Sandra Moreiras

2009/03/16

PANTALONES "BAJADOS"

Lo primero he de aclarar que no quiere decir lo mismo “pantalones bajados” que “una bajada de pantalones”.
Empiezo con mi defensa acerca de los pantalones “de tiro bajo”, esa bonita prenda que estéticamente no gusta a unos pero que a otros nos encanta. Creo que los argumentos clarísimos que están a favor del uso de esta prenda son:
1. Llevar los pantalones con el tiro en las rodillas, o que apenas cubre los muslos, indica que eres un chico que va a la última, que sabe de qué va la moda y que es sinónimo de moderno, no como los pantalones “de antes” que llevan la cintura a la altura del ombligo, parecen de pueblerinos, de gente que no sabe avanzar con los nuevos tiempos, en definitiva, que no saben de qué van las nuevas tendencias.
2. Con esta moda quién más contenta está es mi madre. Dice que un mismo pantalón nos sirve para los tres hermanos, sólo es cuestión de bajarlo un poco más o menos (según ella ni se nota) y si al pequeño no le ajusta darle dos vueltas en la parte de abajo (que esto también es moda). El cinturón apenas hace falta, no vaya ser que no se vea bien el trasero.
3. Ni que decir tiene de la ventaja de poder lucir al mismo tiempo que el pantalón moderno los nuevos calzoncillos o gayumbos a juego. Ahora al comprar mi pantalón bajo ya tengo los calzoncillos que van acordes con el color del pantalón, de paso luzco las dos prendas a la vez. Hasta hace poco aunque te compraras un pedazo calzoncillo precioso (o te lo regalaran como es mi caso) nadie se enteraba, era un gasto inútil que nadie apreciaba. Esto es lo que se dice matar de un tiro dos pájaros.
4. Por último y lo más ventajoso es ver a las chicas con estos nuevos pantalones, se le admira mejor lo guapas (a veces) que son y sus contornos quedan mejor a la vista.

Forges y las modas



Publicado en El País, enero 2009

2009/03/13

Futuros peligrosos:


Al leer este libro, sinceramente he tenido miedo. Miedo hacia el futuro, miedo a lo que podría ocurrir si continuamos viviendo de forma inconsciente.
Es evidente el avance de las nuevas tecnologías, que cada vez incrementa más su rapidez, pero el problema no son las tecnologías en sí, el problema es la influencia que ejercen sobre nosotros. De seguir así, acabaran por transformarnos poco a poco.
Temas como la clonación, la excesiva obesidad, el envejecimiento de la población, la telebasura...a los que actualmente no prestamos demasiada atención, podrían formar parte de nuestro futuro.
El libro nos invita a abrir los ojos a la realidad, el futuro está en nuestras manos.