2009/09/29

En la recta final...

Ha comenzado un nuevo curso. Mis alumnas/-os ya han llegado a 2º de bachillerato. Por el camino, algunos nos han abandonado.
Nos esperan nueve meses de convivencia, tras los cuales se producirá el parto. El nombre de la criatura es SELECTIVIDAD, abreviado "PAAU". Nuestros chic@s sólo se preocuparán por ese periodo de gestación, lo demás no existirá.
En el futuro parece que se van a dedicar a la abogacía, la economía, la historia, el periodismo... y de entre sus filas no saldrá ningún filólogo. ¡No me preocupa! Lo que sí que me importaría, y mucho, es que odiasen leer o escribir, porque esto van a tener que seguir haciéndolo en pantallas, pero haciéndolo. Y quizá, algún día, recuerden este blog que nació por y para ell@s como medio para plasmar sus pensamientos, sus creaciones, sus emociones, sus opiniones...
Y es en este contexto en el que recomiendo la lectura de este libro cuya portada se ve en la imagen. Es una recomendación para los profesores que impartimos lenguas y literaturas, escrito por un hombre, Todorov, al que en algún momento de nuestra carrera estudiamos. ¿Quién no se acuerda del "estructuralismo" o del "formalismo ruso"? Pues al hilo de su lectura, me he atrevido a entresacar estas citas que vienen a continuación. Sirvan de reflexión.

"Estamos asesinando la literatura" (retomando el título de un panfleto reciente) no porque en las escuelas se estudien también textos "no literarios", sino porque convertimos las obras en simples ilustraciones de una visión formalista, o nihilista, o solipsista de la literatura.(...)

Si el objeto de la literatura es la propia condición humana, el que la lee y la entiende se convertirá no en un especialista en análisis literario, sino en alguien que conoce al ser humano. (...)

Si aceptamos esta finalidad de la enseñanza de la literatura, que dejaría de funcionar como mera perpetuación de los profesores de letras, podemos entendernos fácilmente sobre el espíritu que debe dirigirla: es preciso incluir las obras en el gran diálogo entre los hombres, diálogo que se mantiene desde la noche de los tiempos y en el que nosotros, por minúsculo que sea, participamos. " En esta comunicación inagotable, que vence al espacio y al tiempo, se aforma el alcance universal de la literatura", escribía Paul Bénichou. A nosotros, adultos, nos corresponde el deber de transmitir a las nuevas generaciones este frágil legado, estas palabras que ayudan a vivir mejor."

Chic@s, os deseo una buena travesía.

1 comentario:

Elisa Armas dijo...

A buscar el libro que me marcho ahora mismo. Gracias por la recomendación. Buen curso para ti y para todos los infatigables lectores de Tic-tiza.