2010/06/10

Elegía

Cuando tenía quince años
la vida era más sencilla,
unidos desde pequeños
siempre había una salida.

Infinitos sueños rotos,
separación de caminos,
desafiar el nuevo reto
alejada de los míos.


Agobios y malos ratos,
mil lágrimas confundidas
¿Qué será de nuestras vidas?
¿Qué hay de aquella salida?