2010/05/28

"Party" o Party

Los anglicismos no son más que una pequeña prueba y otro ejemplo más de la enorme influencia que el poder tiene en este mundo. En cada época, la influencia del país hegemónico de turno se refleja de diferentes maneras. En el siglo XV, cuando reinaba Carlos V, España era el país cuya hegemonía rebasaba límites nunca vistos anteriormente. En aquel tiempo, lo que se llevaba era guerrear, y en la corte la riqueza y la opulencia ejercían su particular reinado. Pues bien, en las cortes francesa e inglesa de la Europa del siglo XV una de las mayores preocupaciones era vestir a la forma española, imitar nuestras costumbres no sólo en la moda, si no también en la guerra.

En la actualidad la hegemonía, a parte de América, la tiene la publicidad, y estas dos se compaginan, ambas consiguen integrarse en nuestro vocabulario y expresiones cotidianas, de tal modo que el que no las domine, como sucediera en la cote real francesa, no estará a la moda. Otro factor importante en la actualidad, como no, es la televisión. Esta no ayuda para nada a la lengua española, ya que con su masiva influencia lo único que consigue es hacer que la balanza se incline a favor del inglés y que este tenga una mayor presencia en nuestra vida cotidiana. Esto tendría un pase si el nuestro fuera un idioma pobre en léxico, pero resulta que se caracteriza por todo lo contrario. Algo que tampoco ayuda es ese complejo español, que hace que todo lo que venga de fuera sea superior y digno de admiración y alabanza. Eso es algo ya casi inherente a la condición de ser español. Vale que seamos educados y respetuosos con lo extranjero, eso por supuesto, pero un poquito de orgullo nacional no nos vendría nada mal.

Pues bien, mientras el bacon siga siendo un desayuno, el footing un deporte, los yuppies una profesión, y el lifting una vejez mal aceptada, nosotros mejor nos vamos de party y nos olvidamos de intentar cambiar lo irremediable, que es que la televisión , el inglés y la publicidad se alíen para cambiar nuestro lenguaje, porque por algo el único anglicismo que el corrector de esta redacción no me ha subrayado es este último, party...